Los modelos de negocio basados en la CRM son cada vez más importantes para cualquier tipo de empresa en el altamente competitivo mercado actual.

Aunque en principio la CRM se refiere exclusivamente a la relación de la empresa con sus clientes, efectivos o potenciales, el conjunto de prácticas que este tipo de modelo implica comienza mucho antes. Una empresa u organización que adopta un modelo CRM debe plantear sus estrategias en todos sus procesos para hacer más eficiente y efectiva su relación con el cliente.

Una compañía que provee servicios, al igual que una que basa su modelo en la fabricación y venta de productos físicos, debe lograr que todos los estadíos de su proceso sean coherentes con los modelos CRM que se plantea. La identificación y administración de su relación con el cliente debe estar clara desde el comienzo.

Es por ello que hay tantos modelos y estrategias CRM como productos y servicios existen en el mercado.

Un buen ejemplo de CRM se puede ver en el mundo de las apuestas. La gran popularidad de los centros de apuestas, ya sea virtuales o físicos, hace que sea un mercado particularmente competitivo. Por ejemplo, un sitio web como Gratorama es experto en la creación y fidelización de clientes. Basando su modelo de negocios en generar siempre una experiencia positiva, este sitio web de apuestas posee un modelo que une a la perfección la captación de clientes que vienen de otras páginas similares, con la fidelización de los mismos.

Lo mismo vale para compañías que se dedican a la venta de productos tangibles. Aquellas que invierten en el diseño de una buena estrategia CRM pueden conocer a fondo a sus clientes, y de ese modo hacer más eficientes sus procesos de producción en las etapas previas a la venta, especialmente en lo que hace a materias primas y fabricación, donde los errores causados por desarrollar productos con poca salida al mercado pueden pagarse caros.